Mezcal para todo mal

Con cada semana que empieza, los pendientes y contratiempos se ponen a la orden del día, pero para que inicies con más calma, como dice el viejo dicho: “Para todo mal, mezcal; para todo bien, también; si no hay remedio, litro y medio”.

Mientras miras el menú, permítete empezar con un aperitivo que prepare tu estómago para el festín. Lo ideal es una bebida espirituosa de carácter amargo. El mezcal, con sus abundantes opciones y características funciona a la perfección. Puedes combinarlo con una rebanada de naranja con sal de gusano y beberlo a sorbos tranquilamente mientras tus ojos hacen el recorrido por los platillos.

Variedades de mezcal

Con la versatilidad de sabores que le da la forma de trabajarlo y la tierra en la que nace, el mezcal adopta características únicas en cada proceso. Estos van desde la elección del agave o agaves que lo conformarán, entre más de una docena de variedades, y la integración de elementos adicionales, hasta el tipo de cocción, destilación y añejamiento, que resultan en un interesante abanico de opciones.

Por su proceso de producción y añejamiento, se pueden descubrir variedades excepcionales en mezcales artesanales, ancestrales, de pechuga, minero, abocado. También hay mezcal joven, reposado y añejo; de gusano, tobalá, cedrón, de alacrán o crema.

Seas o no experto en la tradición mezcalera, puedes disfrutar sin prisa de una de nuestras recomendaciones en mezcal y descubrir sorbo a sorbo la riqueza del maguey mexicano.

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