Anatomía de una buena tarta

Es cierto que el gusto se rompe en géneros y todo buen chef tiene sus buenos trucos, pero en los clásicos siempre hay una pauta a seguir. Así, te contamos algunos de los secretos que se esconden detrás de las riquísimas tartas.

La masa dulce, conocida también como masa quebrada, es la base de la delicia a preparar. Hay diversos tipos de masa quebrada según el uso que se piense darle, ya sea para tartas dulces, saladas o para galletas.

En el caso de tartas dulces, no debe quedar demasiado blanda ni demasiado dura, debe ser crujiente y deshacerse suavemente al llevar el bocado a la boca. Para que eso suceda, debe sentirse la magia de la mantequilla, pero sin llegar a ser grasosa, solo brindarle consistencia.

La clave es la combinación adecuada de mantequilla y forma de trabajar la masa para que la mantequilla aísle el gluten de la harina y la masa obtenga el punto crujiente. Otro punto indispensable de la masa perfecta es el reposo en frío.

Versátiles combinaciones

Con la base perfecta, se pueden preparar las más versátiles creaciones con rellenos cremosos, frutales, mousses o alguna otra fusión de ingredientes.

En Mamma Bella te proponemos una triada ganadora, compuesta por nuestra tradicional Tarta de manzana, con ciruelas y nueces; la deliciosa Tarta de limón, con merengue flameado, y la excepcional Tarta Psicodélica, con crema de almendra, crema pastelera, fresas y fruta de temporada.

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