Un clásico que no pasa de moda: el café irlandés

Joe Sheridan podría ser un nombre que no reconocerías de inmediato, pero es a este chef a quien se le debe el origen de una de las versiones del café con mayor popularidad en el mundo: el café irlandés.

Ciertamente, la bebida nació en Irlanda –como su nombre lo indica– allá a mediados del siglo XX. Era un turbulento invierno en 1943 en la ciudad de Foynes, puerta de entrada aérea para muchos viajeros que llegaban a Irlanda. No era raro ver en el aeropuerto de Foynes a distinguidas celebridades, reconocidos políticos y un sinfín de empresarios y personas de clases sociales altas durante todo el año. Pero, en ese invierno del 43, las condiciones climáticas eran bastante adversas, por lo que un vuelo de la línea aérea PanAmerican –que había despegado tan solo unos minutos antes desde este punto– tuvo que regresar por lo adverso del clima. Por tanto, el capitán que había enviado la señal de vuelta al aeropuerto, solicitó que todo el personal de tierra retomara sus actividades para recibir a los pasajeros nuevamente y mantenerlos ahí hasta que el clima les permitiera retomar su viaje. Esta petición incluía al restaurante del aeropuerto.

Ahí, el chef del restaurante era Joe Sheridan, quien tuvo la brillante idea de mantener tranquilos a los pasajeros con una bebida que, además, los ayudara a soportar el frío de Foynes. Su propuesta fue un café bien caliente servido con whisky irlandés, azúcar moreno y una capa de crema en la parte superior. La bebida tuvo un recibimiento espectacular. Debido al sabor de la bebida, varios pasajeros intuyeron que se trataba de una mezcla brasileña o latina, pero el chef Sheridan inmediatamente intervino para aclararle a todos: “¡Es café irlandés!”.

Poco a poco, la popularidad de la bebida fue creciendo hasta que un periodista americano tomó la receta y se la compartió a un amigo, dueño del Buena Vista Café en San Francisco, California, desde donde se dispersó la popularidad de la bebida en toda América y cobró fama internacional.

Hoy, no hay bar o cafetería que no incluya en su menú esta bebida y se ha vuelto un clásico para después de comer o cenar y ser parte de una amena sobremesa. En Mamma Bella encontrarás nuestra propuesta de este café, preparado con los mejores ingredientes para que disfrutes de un auténtico y delicioso café irlandés.

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