Día de Muertos, la historia de una tradición

Esta celebración es originaria de la época prehispánica. En ese periodo, muchas etnias mesoamericanas rendían culto a la muerte. Entre ellas estaba la mexica cuyos dioses encargados de definir el destino de las ánimas eran Mictecacíhuatl y Mictlantecuhtli. Ambos eran señores del Mictlán o “lugar de los muertos”. Sin embargo, para llegar aquí, las almas debían lidiar y sortear una serie de obstáculos para poder conseguir el descanso eterno.

Los vivos se encargan de acompañar a su difuntos en la distancia por medio de un ritual, las ancianas mujeres de la comunidad anuncian la muerte de sus seres queridos con gritos y llantos, mientras el cuerpo sin vida es amortajado junto con todos sus objetos personales y se alimenta simbólicamente con los manjares más esquisitos.

Después de 4 días el cuerpo era llevado a enterrar o cremar. A partir de ese momento, el alma emprendía el difícil trayecto. Durante 4 años se realizaban ostentosas ceremonias en el lugar donde se encontraban las cenizas o el cuerpo del difunto, esto ayudaba a que las almas encontraran el descanso y como consuelo a los familiares en su duelo.

Al llegar los europeos, el ritual sufrió un proceso de aculturación. La fiesta del dios del inframundo se unió junto con la celebración de los difuntos y se reinventó el proceso hasta ser concebido como lo conocemos ahora.

Mamma Bella festeja contigo está hermosa tradición, horneando diariamente el exquisito y tradicional pan de muerto para que puedas degustarlo con tu familia y seres queridos en las diferentes presentaciones que tenemos.

Comentarios en Facebook