Ensalada con queso de cabra

La gran maravilla de las ensaladas es la versatilidad que ofrecen a la imaginación y al paladar, en fusiones saladas, dulces o agridulces, con todo tipo de proteína, hojas verdes, legumbres, frutas, quesos y aderezos, entre un sinfín de opciones. Entre ellas, un acento exquisito para complementar una ensalada es el queso de cabra.   

En este sentido, la propuesta de Mamma Bella con este ingrediente estrella es la vibrante y ligera ensalada Fugas de Bach, con lechuga francesa e italiana, queso de cabra con ceniza, pera, fresa, aguacate y nueces, acompañada de una deliciosa vinagreta de mostaza dijon y miel.

Esta combinación es posible porque por su peculiar sabor, el queso de cabra se integra perfecto no solo con ensaladas, sino también marinado, en un sándwich, horneado en hojaldre, sobre pan con un toque de aceite de oliva y albahaca o simplemente con fruta.

Gran tradición

Por cientos de años se han elaborado maravillosos quesos tiernos, curados o semicurados con leche de cabra. Los franceses incluso usaban los restos de la poda de las viñas para hacer cenizas, cubriendo los quesos con ellas para madurarlos; pues además de aportar un sabor muy distintivo a los quesos, las cenizas ejercen un factor de protección contra hongos y bacterias dañinas.

Vale mencionar que son más sanos y aportan más nutrientes que los elaborados con leche de vaca. Y los ácidos grasos contenidos en la leche de cabra pueden limitar los depósitos de colesterol en los tejidos del organismo.

Basta dejar volar la imaginación para gozar en una ensalada del sabor, textura y nutrientes que aporta el queso de cabra.

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