Los eternos propósitos de Año Nuevo

Todos los años es la misma historia: a las 12 de la noche del 31 de diciembre empiezas a visualizar todas las cosas que harás este año y que por una situación u otra, no lograste en el año anterior.

Y ahí vamos todos supermotivados: nos inscribimos en el gimnasio, abrimos una cuenta de ahorros, pagamos un curso de idiomas… Y por ahí de febrero estamos tan hartos y cansados que siempre, siempre, encontramos un pretexto perfecto para abandonar aquellos propósitos que con tanto entusiasmo habíamos soñado.

Pues bueno, para que eso no suceda voy a compartirte algunos de los tips que hago arrancando el año y que afortunadamente me han funcionado, ¡a la perfección!

  • Ponte metas reales. Si quieres perder 8 kilos en un solo mes, te sentirás desmotivado de inmediato. Por el contrario, si tu plan es que para las próximas vacaciones, esos jeans que has abandonado te queden a la perfección, no dejarás la meta y avanzarás poco a poco.
  • Paso a pasito. Antes de pagar la inscripción más cara en el gimnasio, o de inscribirte a yoga, zumba y spinning, intenta caminar media hora todas las mañanas. Si logras hacerte esta disciplina, diez días después, incrementa la meta, y para cuando hacer ejercicio sea parte de tu rutina, llega al siguiente nivel.
  • Comparte tus sueños. Cuéntale a la gente que quieres sobre lo que planeas hacer. De ser posible, consíguete un cómplice que, por ejemplo, se meta contigo a las clases de arte, o te ayude a ahorrar para ese viaje que tanto deseas.
  • Organiza tus sueños. No se puede hacer todo al mismo tiempo, por tanto, ponte metas bimestrales o trimestrales, para que no te satures entre una cosa y otra.
  • ¡Prémiate! Cada esfuerzo merece una recompensa, así que cada vez que veas coronada alguna de tus metas, regálate algo que te guste mucho y que te haga profundamente feliz.

Espero que te funcionen y que me cuentes todas las metas que has conseguido. ¡Ánimo!

Comentarios en Facebook