Pan francés: un clásico delicioso

Lo que nosotros conocemos como pan francés, se llama en realidad tostada francesa y es, indiscutiblemente, un regalo de sabor y texturas para el paladar.

El origen de esta delicia es, evidentemente, francés. De hecho, pocos saben que se trata de uno de los platillos más antiguos del mundo. Presumiblemente, se consume desde la edad Media. En ese entonces el pan duro era remojado en leche y se le añadía un poco de miel con la intención de no desperdiciar nada.

Por otro lado, el pan duro se sumergía también en guisos y sopas y se servía como acompañante de algunas aves de caza.

Con el paso de los años, y con el fin de la Edad Media, hacia el siglo XV, la receta fue evolucionando hasta la que conocemos actualmente: suave pan remojado en leche con huevo y revolcado en azúcar con canela. No hay quién se resista a saborear esta delicia ya sea en el desayuno o como postre. De hecho, es uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial.

En Mamma Bella además de tener una receta especial y agregarle frutos rojos, la elaboramos con nuestro clásico y delicioso pan del día hecho por nuestros expertos maestros panaderos. ¡Qué antojo!

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