El ABC de la pasta

Una de las aportaciones de la gastronomía italiana que más penetración ha tenido en las cocinas de todo el mundo es la pasta en todas sus versiones. La versatilidad en formas, tamaños y hasta colores, así como la posiblidad de mezclar con todo tipo de salsas, carnes, vegetales, etc. ha convertido a la pasta en un obligado en los menús internacionales.

La pasta es uno de los alimentos de origen más remoto de los que se tiene conocimiento. Su raíz es tan antigua como el de la agricultura ya que al fin y es, simplemente, agua mezclada con un cereal molido.

Esencialmente, la pasta es una masa hecha a base de harina, agua y sal y poco de aceite, a la que se le pueden añadir otros ingredientes. Se amasa con facilidad: se pone una montaña con la harina, se hace un hueco en el medio, se añade el agua, huevos batidos y un poco de aceite, se mezcla hasta que sale una bola brillante. Se deja reposar diez minutos, después se estira la masa dejándola fina y después se corta. Existen máquinas en las que se pone la plancha de masa y salen los espaguettis, por ejemplo. O también se pueden cortar triángulos para hacer tortelinis. Esas planchas sirven para hacer canelones y lasaña.

Evidentemente, Italia produce actualmente el 74% de la pasta fabricada en Europa, siendo el mayor productor del mundo.

¡Deja tu pasta al dente! Pero, ¿qué es al dente?

El término italiano al dente significa “al diente”, y es el punto exacto en el que la pasta no está ni demasiado blanda ni demasiado dura. Cuando la pasta se hierve, sus proteínas y almidón absorben agua y se expanden. Cuando se cocina al dente, la superficie de la pasta contiene 85 por ciento de agua, y el centro 50 por ciento. Cuando cocines pasta utiliza el tiempo en el empaque como una guía, y haz una prueba para probar el punto de cocción. El centro debe estar chicloso, pero no duro, y ya no debe estar opaca. Solo la práctica te permitirá lograr el punto exacto para dejar tu pasta al dente.

Tips para convertirte en un experto:

  • Usa mucha agua. La cantidad ideal es de 4 a 6 litros por cada 453 g de pasta. Así, la pasta tendrá sitio suficiente para cocinarse, pero sin pegarse.
  • Evita el aceite. Si usaste la cantidad de agua adecuada, no necesitarás aceite para evitar que la pasta se pegue.
  • Agrega sal para darle más sabor, pero no mucha, ya que la salsa cumplirá esa misma función.
  • Revuelve la pasta cuando la eches en el agua. Así evitarás que se pegue o se quede en el fondo de la cacerola.
  • Usa como guía el tiempo de cocción indicado en el paquete y prueba la pasta para ver si tiene la textura adecuada.
  • Enjuaga la pasta solo si la vas a usar fría, como en ensaladas.

Recomendaciones para cocinar pasta:

  • Los espaguetis funcionan mejor con salsas ligeras como por ejemplo con tomate.
  • Los tallarines, papardelle y pastas de este estilo, combinan con salsas cremosas por la forma plana de la pasta que compensa el peso de la salsa.
  • Los macarrones y otras pastas cortas, son ideales para condimentarlas con salsas espesas con varias texturas.

En el menú de Mamma Bella encontrarás una amplia selección de pastas con los mejores ingredientes y salsas. Por supuesto, ¡con nosotros siempre la degustarás al dente!

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