Suculento carpaccio

Como ha sido con un sinfín de invenciones o creaciones, el origen del carpaccio es el resultado de un hecho fortuito y un poco de ingenio. ¿A qué nos referimos? Que este delicioso platillo típico de la cocina italiana tuvo un origen meramente circunstancial.

El carpaccio vio la luz en el Harry’s Bar de Venecia, hace poco más de medio siglo. Ahí, una de las asiduas clientas, la condesa Amalia Mocenigo, a causa de una condición médica, solicitó le sirvieran un platillo especial, en el que la carne no pasara por un proceso de cocción.

Novedosa creación

Con la consigna de ofrecer un suculento manjar elaborado con carne cruda, el chef seccionó la carne en finísimas lonchas que fueran fácilmente comestibles y complementó con un aliño de oliva, limón y parmesano.

Y como nombrar los platillos inspirándose en grandes personajes era una costumbre en Harry’s, tan novedosa creación culinaria no podría quedarse atrás, por lo que fue bautizado en honor al pintor veneciano Vittore Carpaccio.

El resultado de dicha petición fue exquisito, lo que popularizó el platillo entre los comensales y, más adelante, recorrió el mundo con el toque de excepcionales chefs y una gama asombrosa de ingredientes.

En Mamma Bella, una de nuestras entradas es el Carpaccio Di Manzo, una opción ligera y deliciosa, de finas rebanadas de filete de res crudo con láminas de queso parmesano, champiñones, aceite de olivo y chile serrano.

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