Verano sin culpa

Independientemente de qué tan largas o cortas sean las vacaciones o el tiempo de asueto en verano, generalmente implican un cambio en la rutina, y una de las cosas que principalmente se ve afectada es la alimentación, haciéndonos ganar algunos kilos de peso.

Y si estuviste preparándote y cuidando tu dieta con antelación para lucir tu figura este verano, sería una pena que vuelvas con unos cuantos kilos a cuestas. Aunque esto no significa que no disfrutes al máximo de las vacaciones, sino, simplemente que tomes en cuenta algunas medidas para que tu cuerpo no sufra estragos.

Que las vacaciones no sean enemigas de tu peso

Cuidar tu alimentación durante las vacaciones no equivale a limitarte, al contrario, es una buena oportunidad para experimentar con nuevos sabores y ponerse creativos; puedes echar mano de las delicias de la región y costumbres locales acordes a tus gustos.

Los frutos del mar son siempre una opción riquísima, saludable y con bajo contenido calórico. Además, vale tener en cuenta que estamos en la época del año en la que podemos disfrutar de una gran variedad de frutas frescas, abundantes en agua y vitaminas.

Otro punto clave que contribuye a mantener el cuerpo saludable y en forma, es evitar los refrescos, que solo aportan gas y muchas calorías vacías. Podría parecernos difícil con el calor de verano, pero es mejor sustituirlos por jugos naturales de frutas o infusiones con hielo. Por último, mantenerse activo y no abusar de las porciones, será de gran ayuda para terminar el verano sin culpa.

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